Pues aquí estoy de vuelta.
Una vez hecho la comida en una tabernilla de tapas, nos fuimos a tomar un cafelito para hacer tiempo, decidir que ver y digerir toda la comida zampada hasta ese momento (en alquel momento la comida ya me empezaba a repugnar y aun sólo llevaba un día en tierras mañas).
Después de esto, nos volvimos a montar en el autobús turístico de por la mañana, esta vez hicimos completo el recorrido. Mientras tanto hacía tiempo para que quedar con mi amiga de Zaragoza, la cual hacía, por lo menos, que no veía dos años.
Después de recorrer Caesar Augusta, decidimos hacer una ruta a pie de los monumentos que nos había privado el autobús. Como fueron: fotos en la plaza del pilar, empujar el mundo (nacho te pusistes como un tomate), subirse a la muralla, hacer el chorra con las estatuas, en fin, todo lo que encotrabamos a nuestro paso era devorado por nuestras cámaras.
Una vez reunida con mi amiga de fatigas universitarias y las pertinentes presentaciones. Hicimos el recorrido de la otra línea. Esta nos llevó entre otros sitios, por la Expo.
En este recorrido no me fijé mucho, yo sólo quería intercambiar cotilleos con mi amiga.
Una vez terminado toda esta revolucion turística, y tomarnos unas cervecitas mientras hacíamos tiempo para esperar a los amigos de nuestra guía.

2 comentarios:
qué bien te lo habrás pasado con tus amigos, y es que con esos amigos que tienes nadie se puede aburrir, por cierto, consiguiño moover Nacho la piedra?Javito
Ayssss... qué envidia, de verdad!!
Quiero viajar más!!
Un besitooo
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