La segunda bici que tuve, fue una Orbea, no me acuerdo el modelo que era. Sólo sé, que teníamos mil frases para describirla. La nuestra era: “Orbea la que siempre se estropea” Y hasta ahora, nunca se me ha estropeado. Jeje 

La consiguió mi padre en el BBVA (Por aquella BBV), porque hacían una oferta contraatacando a la bicicleta de Miguel Indurain que ofrecían en Banesto.
Nos costó a mi hermano y a mí rogar durante una semana, pero al final, el esfuerzo valió la pena. ¡¡Teníamos la primera bici en la ciudad!!
La condición de su uso era, que la teníamos que compartir. Así lo hicimos por temporadas. Unas veces la llevaba mi hermano y otras yo.
Hasta que en el 2002 decidí traérmela desde Gijón hasta Castellón. El motivo fue que la bicicleta había quedado en el olvido, y yo la iba aprovechar para ir a la Universidad. Años más tarde la usaría para ir al trabajo (hasta que me compré el coche).
Lo más importante de esta bici, es su valor sentimental, y a pesar de que se cae a cachos y que me compré hace 6 meses otra nueva, la sigo utilizando con mucho cariño.

2 comentarios:
No sé por qué hay objetos que significan mucho para nosotros, como esta bici para ti, yo además de mis dos BH le tengo mucho cariño a mi primer coche (que aún sigue en vida XD)
Un besito
Pues sì, te pasó como a mí, me costó comprar otra otra por el valor sentimental que le dabaa al de Indurain, y qye aún le doy, porque la sigo usando. Además con esta bici hiciste una de las grandes etapas de tu vida, la del Bartolo, te acuerdas? un bacio. javito
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